Aún cuando estos castigos se aplicaban mayormente a los muchachos, suponemos
- pero no pudimos conseguir un sujeto (¿una sujeta?) que consintiera para
confirmarlo - que podrían ser aplicados también a los genitales de las mujeres.
Sólo asegúrese de que el tratamiento sea aplicado sólo en forma externa, en los
labios de la vulva.
Vamos a dar primero la receta usada por las niñeras para castigar niños
“viciosos” y luego propondremos variaciones más prácticas y modernas. Son más
adecuados para castigar faltas de tipo sexual, pero podrían ser usados como
castigos en general.
Necesitará:
para la cataplasma y
como irritante
Ate a su sumiso estaqueado bien tenso sobre la cama, sobre alguna cubierta
protectora (plástico, o un sábana vieja). Ponga bajo las nalgas un pedazo de
tela o goma que luego servirá como “pañal”. O use pañales para adultos. Se
utilizará para mantener la preparación en su lugar cuando el sumiso se retuerza
de dolor.
Prepare el irritante. Tome un trozo de franela (o similar), mójelo con agua hirviendo, retuérzalo para
sacar el exceso de agua, espolvoréelo con la harina de mostaza (en buena
cantidad) y cúbralo con una gasa o muselina fina.
Para la cataplasma, ponga el salvado sobre una olla de agua hirviendo, para que absorba el calor.
Cuando esté caliente, revuélvalo con la sal. Esparza el salvado sobre un trozo
de tela de algodón o similar. Haga una capa de dos a tres centímetros de
espesor, y más grande que el área a cubrir. Envuélvala con la tela, de manera
que quede bien cubierta, para evitar derrames. No la compacte para que no quede
dura.
Puede usar una bandeja térmica para efectuar los preparados, para que no se
enfríen en el proceso. Ambos preparados deben estar tan calientes como se pueda
soportar pero tenga cuidado de no quemar a su sumiso.
Entonces estire el pene (si erecto mejor) contra el cuerpo, ponga el escroto
sobre él, y envuélvalos con la franela con la mostaza (con la gasa hacia abajo).
Para una “muchacha”, sólo apoye la franela sobre los genitales, abriendo la
vulva para que el preparado toque también los pliegues interiores o labios
menores y el clítoris. Ahora cubra
todo con la cataplasma, envuelva con el “pañal”, bastante tenso para que el
preparado no se mueva, y siéntese por allí a disfrutar el efecto.
El calor de la cataplasma va a activar los componentes de la mostaza. Es
extremadamente doloroso, así que probablemente necesitará amordazar al sujeto.
El sumiso va a sentir como si sus órganos se estuvieran quemando, especialmente
el escroto, que es muy sensible al calor. Quemará mientras la cataplasma esté
caliente y luego de la aplicación y probablemente al día siguiente el área
estará enrojecida y dolorida. Si lo deja demasiado tiempo, se pueden levantar
ampollas (lo cual puede haber sido la intención, ya que los genitales ampollados
no animan a la masturbación)
Siguen alternativas más prácticas y modernas
Como puede ver, la receta anterior tiene dos partes: una es el irritante usado para el castigo (en este caso la mostaza) y otra es la cataplasma para calentar y activar el irritante.
La función de la cataplasma se puede reemplazar usando otros dispositivos, como:

Las compresas térmicas de gel se calientan en el horno de microondas o con agua caliente. Sea cuidadoso, no las caliente demasiado. Son reutilizables, y se mantienen calientes por mucho tiempo.

La bolsa de agua caliente se llena, desde luego, con agua caliente. Se mantiene caliente largo tiempo, si bien probablemente no tanto como las compresas de gel. ¿Y si la llena de salvado caliente? No probamos, pero Ud. podría. Desde luego, el agua, salvado, o lo que ponga dentro de la bolsa podría estar lo bastante caliente como para quemar a su sumiso, así que sea cuidadoso.

Podría usar también un secador de cabello. Úselo para calentar el “pañal”, no sobre la piel, para no quemar a su sumiso con el aire caliente. En la mayoría de los secadores, basta con fijar la temperatura menor.

Una lámpara de calor (también llamada de rayos infrarrojos) Póngala sobre la
cama, entre las piernas. Ajuste la distancia para que caliente la cataplasma
pero que no queme al castigado. Dado que los movimientos del mismo pueden volcar
la lámpara con riesgo de incendio o cortocircuito, no deje de controlar al
castigado durante la aplicación del castigo.
Lo que use para calentar (menos la lámpara de calor o el secador) se debería poner – como la cataplasma - adentro del
pañal y sobre la franela con mostaza, para que haga efecto y no sea descolocado
por los movimientos desesperados del sujeto.
Otra posibilidad para calentar es con el cuerpo del dominante. Vea las
posiciones.
En lugar del pañal, puede usar una faja u otra prenda de vestir que no se desplace con los movimientos del sumiso.

A continuación, otras alternativas...
Publicado: 02/08/06
Rev: 04/10/06
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