La masturbación fue condenada por los judíos, cristianos y musulmanes porque
sacerdotes demasiado entusiastas malinterpretaron la Biblia (el pecado de Onan
fue desobedecer a Dios, no “verter en tierra”). Y fue condenado por la sociedad
por un error científico en el 1700, que se puede entender en el momento en que
fue publicado, pero que no fue corregido hasta mucho después de haber
conocimientos suficientes en contrario (tal vez porque era tan adecuado a las
enseñanzas religiosas).
Se lo consideró un pecado, y la causa de toda clase de enfermedades “tisis,
deterioro de la vista, desórdenes digestivos, impotencia...y locura" (¿y
crecimiento de pelo en las palmas de las manos?
).
Como se “descubrió” que era incurable en los adultos, la masturbación debía ser
detectada u erradicada en los niños lo más temprano posible, y el hecho de que
era tan pecaminosa como enfermiza se muestra en el hecho de que muchas de las
“curas” parecen castigos más que remedios.
Un niño que fuera descubierto masturbándose tenía que ser corregido, por la
salvación de su alma y la de su cuerpo. Como las correcciones se focalizaban en
los órganos responsables, alguno de ellos pueden darnos ideas para juegos de CBT
(cock and ball torture, tortura del pene y los testículos, o castigos en los
genitales). Consisten en cubrir los genitales, y a veces también las manos, con
productos irritantes, cuya aplicación es dolorosa y que dejan los órganos
demasiado sensibles para que tocarlos sea placentero.
No nos hacemos responsables por la seguridad de estos tratamientos. Nuestras
pruebas no parecen haber tenido consecuencias, pero no encontramos información
médica (desde luego) acerca de lo seguro que sea usarlo en los genitales. Si
decide probarlos, por lo menos no los use muy a menudo. Espere a que
desaparezcan todas las señales de uso previo y un periodo adicional de
recuperación antes de repetir el castigo.
Alguna gente puede ser alérgica a estas substancias, así que debería probar un
poco en alguna parte de la piel del sujeto y esperar la reacción antes de
aplicarlas en cantidad. Y tal vez debería probar un poco en sus propias áreas
sensibles, para tener una idea de como se siente.
Los capsaisinoides (las substancias picantes en las guindillas o ajíes picantes, y en la salsa Tabasco) funcionan haciendo que los nociceptores (las células nerviosas que reaccionan a daños en la piel) para quemaduras y daños químicos reaccionen como si hubieran detectado daño (por eso los picantes “queman”, el cerebro siente que el área se está quemando).
Es difícil de creer cuando Ud. está siendo castigado, pero los capsaicinoides son usados para aliviar el dolor. Después de la quemazón inicial, el área se insensibiliza por el agotamiento de la sustancia que hace reaccionar a la célula. Y, como los capsaicinoides inundan la célula con iones de calcio, finalmente la célula muere, así que la zona queda menos sensible al dolor. Pero el oleoresin capsicum, capsaicina en aceite vegetal como componente de los aerosoles de defensa personal, es considerado seguro, tal vez porque la aplicación es corta. Así que no deje la salsa picante demasiado tiempo, y no repita el tratamiento con frecuencia.
Asegúrese de que el tratamiento es aplicado sólo en forma externa, en los
hombres en los genitales, en las mujeres en los labios de la vulva (tal vez un
toque en el clítoris), y no
internamente en las mucosas. No se debe introducir nada orgánico (salvo el
órgano destinado al efecto) en la vagina, ya que puede causar infecciones por
levaduras u hongos, que son graves. Y cualquier cosa que se introduzca en el
ano, si bien es más seguro, se introducirá en la sangre más rápido y en dosis
mayores que si los mismos productos fueran ingeridos oralmente. No estamos
hablando de éste tipo de castigos.
Como la mayoría de estos productos son aceitosos, debería lavarlos con agua y
algún producto detergente, al menos jabón, ya que con sólo el agua no se librará
de ellos. Y después de lavarse las manos, no toque cerca de los ojos o la nariz.
Los efectos continúan aún después de lavarse. Puede aplicar leche, ya que la
caseína inactiva la capsaicina.
Hemos leído recomendaciones de no dejar las cataplasmas de mostaza más de 20
minutos (se usan también para tratar enfermedades) porque podría levantar
ampollas. Suponemos que lo mismo vale para la capsaicina.
Y si no quiere castigarse a sí mismo, use guantes de goma para aplicarlos. Estas
substancias irritarán toda la piel que toquen.
Sigue la receta del castigo tradicional
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Publicado: 02/08/06
Revisado: 04/10/06
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