Un accidente muy común se produce cuando el sumiso se cae. Esta es la causa de muchas heridas en BDSM. Si alguien se cae con las manos atadas, no puede usarlas para suavizar la caída o protegerse, ni usar los brazos para mantener el equilibrio. Y si los pies están atados, es fácil tropezar o perder el equilibrio. Sea cuidadoso, no haga caminar o deje que su sumiso camine o esté parado por sí mismo cuando esté atado, o al menos esté preparado para sostenerlo rápidamente si se cae. Y no le ate simultáneamente las manos y pies a su sumiso si va a estar parado o caminar.
Otra forma de caerse es causada por fallas del equipo. Un gancho en el techo se rompe o arranca, una cuerda se corta o un nudo se desliza. Si algo así ocurre, el sumiso caerá indefenso.
No es necesario que el sumiso esté colgado en el aire para que ocurra un accidente. Si son las ligaduras lo que lo sostiene de pié, de rodillas, o lo que sea, una falla puede lastimarlo.
Esa es otra razón para no sujetar a nadie por el cuello, aún si no hay tensión. Si se cae, el tirón brusco puede romperle las vértebras del cuello.
También podría caerse si se desvanece. Y es fácil desvanecerse cuando el cuerpo está inmovilizado, por la dificultad con la respiración (por ejemplo, con las manos por arriba de la cabeza, o el torso apretado por las ligaduras), la reducción de la circulación sanguínea y/o largos períodos de inmovilidad. Esté listo para liberar a su sumiso rápidamente si se desvanece.
La falta de comida es otra causa de desvanecimiento. Asegúrese de que su sumiso se ha alimentado adecuadamente. (Algunas personas prefieren no comer por varias horas antes de una escena. Eso no es bueno, como tampoco lo es comer demasiado inmediatamente antes)
Las ligaduras demasiado apretadas, especialmente en muñecas y tobillos pueden restringir la circulación sanguínea. Mucho tiempo sin circulación puede producir daños permanentes en los tejidos que no sean apropiadamente alimentados. El sumiso perderá sensibilidad en sus miembros, o sentirá cosquilleos. Después, empezarán a verse hinchados, de color rojo oscuro o púrpura, y fríos al tacto. El problema debe ser corregido inmediatamente, cambiando la tensión o posición de las ligaduras, o liberando a la persona.
Ligaduras demasiado apretadas o en lugares inapropiados pueden “pellizcar” los nervios. Se siente como un dolor agudo localizado o como punzadas. Si ocurre, libere a su sumiso inmediatamente, porque lo está lastimando.
Para asegurarse de que las ligaduras no están demasiado apretadas pruebe si puede pasar al menos un dedo entre la ligadura y la piel.
La circulación restringida, más la tensión en músculos, nervios y articulaciones causadas por estar atado largo tiempo en una posición fija o incómoda causará calambres. Los calambres son causados por la acumulación de ácido láctico en un músculo sujeto a esfuerzo, y que no puede ser adecuadamente evacuado debido a la inmovilización o la circulación restringida. El músculo acalambrado debe ser relajado lo antes posible, para no causar daños permanentes.
Después de mucho tiempo inmóvil, será muy doloroso para el sumiso mover las articulaciones que estuvieron inmovilizadas. Muchas horas de inmovilidad restringirán los movimientos por largo tiempo, si no permanentemente.
Los calambres y el dolor en las articulaciones son las razones para recomendar cambiar la posición del sumiso regularmente.
Los actores que representan personajes deformes (como Quasimodo, el jorobado de Notre Dame) que deben trabajar muchas horas con ligaduras para mantener posiciones poco naturales, suelen tener terapistas físicos y entrenadores para que los masajeen y los dirijan en ejercicios de elongación después de cada día de filmación. Haga algo similar en casa.
Publicado: 12/02/04
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