El juego de las ligaduras (bondage) consiste en atar al otro de diferentes formas, dejándolo(a) a merced de Ud. Es bastante más peligroso que una simple azotaina, como verán.
No estamos tratando de asustarlo para que no juegue con ligaduras. Estar totalmente indefenso en las manos de otro en muy bueno. Es maravilloso tener al otro atado y a nuestra merced. Sólo queremos que conozca los riesgos para que pueda estar preparado para evitar problemas.
Como dijera el filósofo alemán Michael Schumacher (el que trabaja para Ferrari) “la mierda ocurre” (shit happens). Y ocurre especialmente si Ud. no está preparado. Sepa que no podemos anticipar todos los problemas. Muchas más cosas que las que mencionamos aquí pueden salir mal. Así que sea cuidadoso, mantenga el juego seguro, sensato y consensuado, esté listo para reaccionar rápidamente si “la mierda ocurre” y disfrute del juego.
Vamos a hablar de los riesgos de las ligaduras o bondage, dividiéndolos en:
No confíe en su habilidad. Tenga a mano tijeras fuertes, para cortar las cuerdas, tijeras médicas para emergencias (las usadas para cortar ropa “EMT shears”, en inglés)

un cuchillo de hoja serrada y punta redonda

y cuando sea posible use dispositivos de apretura rápida, de los que pueden ser operados bajo tensión (busque en las tiendas de montañismo o náutica).

Si usa ligaduras metálicas (cadenas, por ejemplo) tenga a mano en su bolso de seguridad una sierra para metal con varias hojas de buena calidad, y un alicate para cortar pernos (pero no piense que podrá cortar las esposas policiales con ellos, mejor encuentre las %&$@ llaves). Y tenga el bolso de seguridad con los implementos de rescate a mano durante la sesión. Si “la mierda ocurre” puede ser que no tenga tiempo para buscarlos.
La mayor parte de las esposas y candados viene con dos juegos de llaves. Use uno para jugar, y guarde el otro en un lugar seguro y conocido. Antes de comenzar la sesión, verifique que aún están allí. Y por las dudas, asegúrese de que su sumiso sabe donde está el duplicado de las llaves.
Mantenga todos los cierres y candados cerrados, y ábralos en el momento de jugar, así sabrá que tiene las llaves, y que todo funciona como es debido.
Y como decían los viejos marinos, espere lo mejor, pero esté preparado para lo peor.
Publicado: 12/02/04
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