>

Principal->Castigos Reales->

Castigos hogareños (niñas,6)

 

Barcelona, España, años 80

(gracias, azahara)


"En mi casa eran frecuentes las azotainas. Ahora si, siempre eran por que me las merecía. Me empezaron azotar de los 6 años hasta los 16.

Recuerdo una vez que suspendí 4 asignaturas. Mis padres para eso eran inflexibles. Me jalaba de las orejas, me subía mi falda y me bajaba las bragas. Ese día recibí a nalga desnuda 20 palmadas. Nunca las olvidaré. ¡Como me escocía el culo, Dios!!!

Cuando fui mayor mi padre me pegaba con una vara. ¡Eso si que era dolor! Nunca las olvidaré.

Me acuerdo de otra paliza que nos dio mi padre a mi y mi hermano por discutir en la mesa. Esta vez nos pasamos ya que ambos nos faltábamos el respeto. Mi padre subió a la azotea y allí nos azotó a los dos.

Hoy por hoy mi hermano y yo pensamos que unos buenos azotes a tiempo vienen bien. A mí nunca me dejaron traumatizada. Todo lo contrario, no volvía hacerlo porque sino el castigo era mayor.

Azahara"

 

Publicado: 12/07/06

 

Mexico, 70s

(gracias, Miranda)

"Les escribo para contar mis castigos de niña.

En casa había un instrumento especial para los castigos: era un cinturón marrón de cuero puro, grueso y muy pesado.

Todo comenzaba casi siempre con un tirón de cabellos, que para mi era lo mas doloroso y humillante, no porque los cintarazos en las nalgas no dolieran... pero el tirón de cabellos, se me hace horrible!

Lógicamente empezaba el reto con gritos recordándome lo que hice, no hice o debí hacer. Después dependiendo en donde estábamos era donde me colocaba, casi siempre sobre mi cama totalmente recostada, calzón abajo y así empezaban a caer los cintarazos que mis pequeñas nalgas. Talvez no eran muchos ¡pero dolían! Lograban ponerme colorcito en mi trasero.

Otra forma era recargarme contra su cuerpo quedando de frente a ella, acercándome a su vientre quedando mi trasero libre para sus manos. Aquí también me bajaba el calzón o, en ocasiones, sólo subía la falda y con la palma de la mano me atizaba unas buenas y bien dadas nalgadas - ¡que ardían!

Lo que no logro entender es como ahora siento tal fascinación por los azotes, ahora se me hace un juego tremendamente erótico, sin embargo gozo de un placer extra si estas son aplicadas por un "castigo" por motivos reales, aunque solo sea un juego consensuado entre adultos...

Miranda"

 

[Castigos Reales ] [ Atrás<<< ] >>> ]