La idea de este artículo surgió cuando escuchamos a una
mujer que se hace llamar Midori, una “educadora sexual de BDSM” (enseña técnicas
para nuestros juegos), diciendo “Uno no puede ser “pervertido” (kinky) y
estúpido” en un video del Discovey Channel (1)
(Si, estábamos
haciendo los deberes. Como tomamos el sitio en serio, investigamos en tantas
fuentes como podamos encontrar).
Muchas veces leemos que los aficionados al BDSM, a diferencia de la descripción
psicológica de los parafílicos, son gente educada, usualmente exitosa, bien
adaptada a la vida cotidiana.
Esto se confirma con la encuesta profesional sobre BDSM más grande efectuada a
la fecha. Sus resultados están afectados por haber sido conducida en línea,
pudiendo participar sólo quienes tenían acceso a Internet, lo que no era tan
común en 1999 cuando fue efectuada. Es la Encuesta Demográfica de BDSM
(2)
contestada por 6997 participantes de los cuales 57% eran hombres y 43% mujeres.
Los resultados son interesantes: 30% eran graduados universitarios, 20% tenían
títulos de postgrado, y otro 37% tenía algún nivel de educación universitaria.
Es decir, 87% había, al menos, entrado a la Universidad. Sólo 3% no habían
completado el secundario. Gente educada.
91% contestaron que no había violencia emocional ni abuso en la familia, y en el
86% de los casos no había abuso de substancias, juego compulsivo u otros
comportamientos adictivos. Gente bien adaptada.
83 % declararon ingresos altos a medios. Sólo 14% declararon ingresos bajos.
Gente razonablemente exitosa (por lo menos, en términos económicos).
Para ser educado, bien adaptado y exitoso hace falta ser inteligente, según se
entiende la inteligencia en nuestra cultura. Así que, gente inteligente.
Nosotros, los que hacemos este sitio no somos la excepción, llenamos todas las
condiciones. Y los visitantes de nuestro sitio que nos escriben son usualmente
ingeniosos, elocuentes y tiene buena gramática (al menos, los que hablan
nativamente inglés o español). Así que también parece cierto para ellos.
¿Es accidental o Midori tiene razón, y es necesario ser inteligente para
disfrutar nuestros juegos?
Hay muchos puntos sutiles en BDSM que requieren inteligencia para ser
comprendidos (aún si la mayoría de los jugadores los comprenden naturalmente,
como hacíamos nosotros antes de que escribir para el sitio nos hiciera pensar en
ello)
Cualquier bestia puede pegarle a otro ser humano hasta dejarlo inconsciente.
Pero jugar seguro, sensato y consensuado y aún así disfrutarlo no es para
cualquiera.
Hay una sofisticada negociación antes de comenzar. Puede ser tácita o explícita,
Ud. puede saber o no que está negociando, pero es necesario acordar los límites,
el tipo de escena, que hacer y que no hacer para que el juego sea consensuado. Y
los resultados de la negociación tienen que ser satisfactorios para ambos.
Llegar a un resultado satisfactorio para ambos entre muchas restricciones
requiere inteligencia.
También está la cuestión de seguridad. Jugamos con cuerdas, látigos y pegándole
al otro. Hacerlo lo bastante seriamente como para ser satisfactorio pero sin
exceder los límites del otro ni lastimarlo también requiere inteligencia (y
autocontrol).
Pero el punto más importante de nuestros juegos que requiere inteligencia es que
requieren imaginación.
El sexo “normal” es mayormente físico. Cualquier persona en condición física
razonable puede hacerlo. El cuerpo reaccionará a los estímulos sexuales y pronto
estará listo. Cualquier animal lo puede hacer, con ninguna o muy poca
inteligencia (como no puede ser de otro modo para que una especie con métodos de
reproducción como los nuestros sobreviva).
En BDSM, los estímulos no son físicos sino mentales. Si está jugando “juegos
mentales”, sin acción física, el nombre lo dice. Son juegos mentales, y los
juegos mentales requieren inteligencia para jugarlos y disfrutarlos.
Pero aún cuando juguemos juegos más físicos, la satisfacción no viene del
cuerpo, de los genitales, como en el sexo “normal”, sino de la mente (desde
luego, para la gente inteligente buena parte de la estimulación para el sexo
“normal” viene también de la mente. Pero aún si la fantasía aumenta la
satisfacción sexual, no es no es condición necesaria para disfrutarla, como sí
lo es para BDSM).
Si está en juegos de roles, sólo su imaginación puede ayudarlo a creer que usted
es un director de escuela y ella la alumna, que Ud. es realmente una mucama
francesa (travestida), o que son un amo o ama y un esclavo.
Pero aún si a Ud no le gustan los juegos de rol, si trata de jugarlos tan en la
“vida normal” como sea posible, se requiere mucha imaginación.
No importa como juegue, nuestros juegos se basan en un intercambio de poder, dar
o recibir poder, dominar o someterse. Y dominar o someterse en la forma de BDSM,
el núcleo de nuestro juego, es sólo fantasía, porque el dominante no puede hacer
con el sumiso lo que le plazca y el sumiso tiene mucho control (a veces
demasiado) sobre lo que está pasando. Hay tantas restricciones, los límites, la
seguridad, el necesario respeto y cuidado por el otro, aún la palabra de
seguridad, que requiere una buena dosis de imaginación creer que ella está en
sus manos, o que Ud. está a su merced. Cuando se juega con la imaginación, creer
es necesario para disfrutar el juego.
Sólo una pequeña parte del juego es real, y no es la parte importante. Muchas
veces, tampoco es la parte placentera. Normalmente incluye incomodidad, dolor,
esfuerzo físico, lo que la mayoría de la gente, aún los sumisos (que raramente o
nunca son lo que los psicólogos llaman masoquistas) encuentra desagradable.
Están allí no para disfrutarlos, sino para enfatizar el intercambio de poder. La
satisfacción viene mayormente (o completamente) de la mente. Sólo gente
inteligente puede obtener tal satisfacción de sus fantasías.
Así que sin imaginación, sin fantasía, sin inteligencia, no hay juego. Tal vez
Midori está en lo cierto, uno no puede ser estúpido y “pervertido”.
(1) Pleasure and Pain - The sex files - Discovery Channel. (volver)
(2) Gloria Brame - Encuesta Demográfica de BDSM (volver)
Publicado: 15/11/06
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