Principal->D/S->

Manual del Propietario (cont.)

                                          Por Ann

                      
Palabras de seguridad

Revisar las palabras de seguridad puede ser particularmente útil y liberador para el Propietario que se preocupa por su mascota cuando está presionando sobre los límites. Cuando él tiene confianza en que ella usará la palabra de seguridad si es necesario (y sólo cuando es necesario), puede sentirse libre de presionar a su mascota implacablemente, ignorando o aún divirtiéndose con sus ruegos, lágrimas o enojo. Desde luego, siempre estará atento para detener una actividad si sospecha que ella está en peligro pero demasiado “ida” para usar la palabra.

Tener la práctica de una palabra de seguridad es liberador también para la mascota, de dos maneras. Primero, el tener una “salida” la libera para complacerte explorando actividades que puedan significar un desafío. Sabe que te detendrás si el juego se vuelve demasiado intenso, y por lo tanto desea probar.

Hay otra manera más sutil en la que la palabra de seguridad libera a tu mascota. Ella sabe que no detendrás la actividad a menos que use la palabra. No necesita más vigilar o censurar sus reacciones por miedo a que detendrás la escena demasiado pronto. Y será libre de dar su respuesta natural y no controlada a una escena intensa.

 

Disciplina

 

Entrenar a tu mascota requiere que la disciplines corrigiendo los comportamientos inapropiados y premiando los apropiados.

Las correcciones frecuentemente consisten en castigos físicos en la forma de dolor, pero también puede consistir en humillación, privación de privilegios, casi cualquier cosa que como Propietario puedas imaginar. A veces la corrección se aplica inmediatamente, otras veces será retrasada. Pero si tu mascota va a confiar real y profundamente que estás en control, necesita saber con absoluta certeza que hay consecuencias por el mal comportamiento.

Tu mascota puede probarte cuando duda de tu compromiso con su entrenamiento y disciplina. Aún una mascota normalmente obediente, bien educada, pero determinada y traviesa, puede probarte de tanto en tanto. Puede “olvidarse” de llamarte Señor. Puede rehusarse a obedecer una orden simple. Puede mirarte con una inocencia forzada o en abierto desafío. Puede volverse desvergonzada o poner los ojos en blanco.

Como respondas cuando te pruebe es crucial para el éxito y el progreso de la relación. Y, como siempre, tu respuesta debe ser genuina. Tu mascota te conoce y descubrirá cualquier intento de “actuar” severo o enojado y tu credibilidad y autoridad sufrirán. Simplemente necesita asegurarse de que el comportamiento no pasa desapercibido. Desde luego, harás todo lo posible por evitar una respuesta inmediata y desmedida dada con enojo – que puede fácilmente terminar en abuso

Un Libro de faltas puede ser una herramienta invaluable para disciplinar a tu mascota, particularmente si te está probando o en cualquier situación en la que la corrección será diferida y no inmediata. Cuando tu mascota no responde apropiadamente, sólo necesitas sacar tu librito negro y anotar la falta para una futura corrección. Puedes querer tener un “código de correcciones” para varias trasgresiones; por ejemplo, no responder a un comando simple = x cantidad de azotes; no responder lo bastante rápido = algunos menos que x, y así en adelante. O quizás simplemente anotas las transgresiones y decides la corrección específica más adelante. Puede ser divertido para ti revisar el libro e imaginar escenarios de disciplina. Tu mascota notará que las anotaciones se suman, y se dará cuenta de que pronto enfrentará una noche realmente larga. Más importante, ella verá que estás prestando atención a su entrenamiento y disciplina, y que las elecciones que haga tendrán consecuencias muy reales.

Tu mascota necesita la seguridad en tu fuerza; saber que no puede salirse con la suya, que no puede manipularte, y que puede confiar en que la controlas. Sólo entonces podrá descansar en su sumisión, y sólo entonces serás realmente su dueño.


Elogios y retroalimentación serán tus más poderosas herramientas para entrenar a una mascota realmente sumisa y que está ansiosa por complacerte. Tus elogios deben ser genuinos, específicos, y desde luego, no condescendientes.

Al igual que con las correcciones, los elogios deben ser a veces inmediatos y a veces demorados: ambos son importantes para tu mascota.

Los elogios inmediatos normalmente se dan durante el juego, y serían algo así como “buena chica” cuando se porta bien o intenta vencer algún desafío; "perfecto, justo como me gusta" si la estás inspeccionando o respondiendo a sus atenciones; "lo estás haciendo bien", etc.

Aun cuando tu mascota disfruta de los elogios inmediatos durante una escena, también necesita de tu retroalimentación en los días que siguen. Hazle saber lo que te gustó, qué te sorprendió, y porqué te hizo feliz.

Tu mascota realmente crecerá cuando reconozcas su espíritu y su individualidad. Sobre todo, ella necesita saber que la quieres.


El regalo


Cuando el Propietario y la mascota correcta se encuentran, han recibido uno de los regalos más raros y valiosos de la vida. Que tú y tu mascota disfruten y guarden como un tesoro vuestra extraordinaria buena suerte por muchos años.
 

 

Publicado: 31/08/05

 

[ D/S ] [ Atrás ] <<< ]

 

>