Principal->Posiciones->

Posiciones para azotar (7)

 

Sobre la cama

 

La primera idea que a uno se le ocurre al pensar en una cama, es acostado. Con el almohadón, facilita las nalgadas. Sin el almohadón posibilita pegar también  azotes en la espalda. Se puede tener al sujeto atado, bien indefenso, u obligarlo a aguantar desatado, so pena de más azotes. Además, con el cuerpo estirado, las nalgas están más relajadas, disminuyendo el daño de los golpes.

 

También podría atar los dedos gordos de los pies uno al otro

para mantener los pies apuntando hacia adentro, e impedirle al castigado contraer las nalgas.

 

 

La posición de "cambiar pañales". Cuando el castigado es pequeño, basta con agarrar los tobillos con las manos. Si no, atar los tobillos juntos y sostener de la soga. Finalmente, los pies se pueden atar a la cabecera de la cama.

 

Es interesante, porque permite ver al mismo tiempo la cara y las nalgas del castigado. Marcas rojas y ojos llorosos. Permite pegar bien "abajo", en la base de las nalgas, donde se unen a los muslos, que es la zona que se apoya al sentarse, y en el comienzo de los  muslos, donde roza con el borde de la silla, para que el que recibe la azotaína se acuerde varios días. En lugar de atar al sujeto también se lo puede obligar a agarrarse los tobillos con las manos y mantener la posición por sí mismo.

 

 

 

 

Parecida a la anterior, pero más incómoda. Las sogas en las rodillas sirven para estabilizar al castigado. Es además humillante, porque los genitales quedan para arriba y a la vista (de paso, y por eso mismo, cuidado al pegar). Igual que en la anterior, se puede obligar al sujeto a mantener la posición por sí mismo.

 

 

Una posición aún más forzada, atando la muñecas a los pies de la cama, y los tobillos a la cabecera.

 

Tenga cuidado, porque la posición es muy forzada,  y la respiración estará muy restringida

 

 

 

 

 

 

 

 

Y aún peor, ate los pies a la base de la cabecera.

Publicado: 10/11/02

Rev: 20/07/05

 

[ Posiciones ] [ Atrás ] <<< ] >>> ]