Úsela como un caballo, y salga a dar una vuelta. No se necesitan arreos
costosos para “ponies” humanos (pero puede conseguirlos en Internet).
El freno y las riendas pueden ser reemplazados poniendo una correa larga o una
soga alrededor de la cabeza y atando un
nudo llano dentro
de la boca como “freno”. (No apriete demasiado, no la lastime). Las puntas
colgantes serán las riendas.

Necesitará también estribos para no perder el equilibrio al montar. Enrolle la
cuerda dos o tres veces alrededor del pecho de su caballo, justo abajo de los
brazos y arriba de los senos. Ate arriba de la espalda con un nudo llano, y haga
un lazo en cada uno de los extremos libres de la soga para usar como estribos.

Los caballos reales usan herraduras como protección para los cascos. Para evitar
(o al menos retrasar) que la piel de sus rodillas se dañe, puede usar un
protector para rodillas (hay muchos modelos en las casa de ortopedia y de
deportes, sólo asegúrese de que tengan relleno en las rodillas).

O al menos pegue con cinta adhesiva a sus rodillas un trozo de gamuza o algún
tejido suave como protección.

Puede montar “en pelo” o usar una montura. La “montura puede ser una toalla, una
manta o un trozo de cuero, sostenido en su lugar por un cinto o un par de
vueltas de cuerda como cincha.

Ahora puede montar a su sumiso. Siéntese en la parte de arriba de las nalgas,
directamente arriba de las piernas, para no lastimarle la espalda. Ponga los
pies en los estribos para mantener el equilibrio.
Un cowboy, charro o gaucho (en general, todos quienes trabajan a caballo)
sostendrían las riendas en la mano izquierda, usando la derecha para sostener
un rebenque, cuarta o quirt
para azuzar al caballo ( o para tenerla libre para trabajar, lo que no es
divertido).

Un jinete de la escuela inglesa, o un jinete deportivo, sostendría una rienda
con cada mano y la fusta con el puño izquierdo

No se “cuelgue” de las riendas, que son sólo para señalarle a su caballo que
debe girar o detenerse. Los caballos son entrenados para responder a movimientos
sutiles de las riendas, y los cuellos de los caballos son mucho más fuertes que
los de los humanos. Si tira demasiado fuerte de las riendas va a lastimarla,
dañando o aún rompiendo su cuello.
Si pierde el equilibrio, SUELTE LAS RIENDAS para no lastimar a su sumisa.
No use este castigo si es Ud. demasiado pesado o mucho más grande que su sumisa.
Podría montar con los pies en el suelo para apoyar parte del peso (pero no podrá aliviarla mucho, ya que tiene Ud. las piernas dobladas).
Puede hacer que lo lleve a dar unas vueltas como castigo, o puede usarla para moverse por la casa, dejándola esperando en cuatro patas cuando no la necesite, como haría con un verdadero caballo.
Si monta demasiado tiempo, lastimará sus rodillas.
Diviértase, pero con cuidado.
Publicado: 23/11/05
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